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UTU Y MIEM LANZAN CENTROS DE INNOVACIÓN PARA QUE PROYECTOS ESTUDIANTILES NO “QUEDEN GUARDADOS”

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UTU y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) lanzaron este martes los Centros de Apoyo a la Tecnología y la Innovación (CATI), una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) que busca acercar herramientas de información tecnológica y científica a estudiantes, docentes, investigadores, emprendedores y empresas.



La actividad contó con la presencia de la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona; del presidente de CODICEN, Pablo Caggiani; de la directora general de UTU, Virginia Verderese; y del subdirector de UTU, Wilson Netto, así como otras autoridades y empresarios.



Según informaron, los nuevos centros funcionarán en el Polo Educativo Tecnológico del Cerro y en el Polo Educativo Tecnológico de Rivera, y permitirán acceder a información sobre tecnologías desarrolladas en distintos países, documentación vinculada a patentes, publicaciones científicas internacionales y tendencias globales de innovación. Además, ofrecerán apoyo para procesos de investigación, desarrollo tecnológico y generación de proyectos.



La iniciativa, aseguraron desde UTU, apunta a democratizar el acceso a herramientas de información tecnológica que hasta ahora estaban concentradas principalmente en ámbitos universitarios o especializados. A través de estos espacios, estudiantes y docentes podrán analizar desarrollos existentes antes de comenzar nuevos proyectos, conocer antecedentes tecnológicos, evitar duplicar procesos y fortalecer propuestas con mayor potencial de impacto social, productivo y ambiental.



Durante la actividad, la directora general de UTU, Virginia Verderese, destacó que el proyecto surge a partir de una preocupación que la institución viene trabajando desde hace tiempo sobre el destino de las iniciativas desarrolladas por estudiantes de educación técnica.



“Pensábamos siempre qué pasa con los proyectos de egreso de los estudiantes y cuál es el lugar que tienen”, expresó. Según explicó, muchos de esos trabajos “quedan guardados” y no logran continuar desarrollándose más allá de la finalización de los cursos.



Verderese indicó que UTU genera alrededor de 500 proyectos estudiantiles por año y que una parte importante de ellos tiene potencial de crecimiento o aplicación concreta, pero hasta ahora no contaba con herramientas específicas de apoyo.



“Muchas veces no tienen otra salida más que la culminación de ciclo”, afirmó. En ese sentido, destacó que la creación de los CATI permitirá abrir una nueva etapa para esos proyectos y darles mayores posibilidades de continuidad y profesionalización.



La directora general de UTU explicó además que la herramienta permitirá a estudiantes y docentes acceder a bases de datos, revisar antecedentes tecnológicos y analizar desarrollos ya existentes antes de iniciar nuevos procesos de innovación. También podrán realizar un trabajo previo para detectar aquellos proyectos sean sociales o tecnológicos, que tienen posibilidades de escalar.



La jerarca agregó que los CATI permitirán “profesionalizar el trabajo de los estudiantes”, tanto en educación media como terciaria, y adelantó que uno de los próximos pasos será continuar el proceso de descentralización con nuevas acciones en Rivera.



Por su parte, el presidente del CODICEN, Pablo Caggiani, sostuvo que el lanzamiento representa “un día de celebración” y forma parte de una estrategia para volver a colocar a la educación técnico-tecnológica en el centro del desarrollo territorial y productivo.



“Hay una apuesta por volver a colocar a la UTU en el centro de la conversación con el mundo social, el mundo productivo y con la descentralización”, afirmó.



Según explicó, esta visión implica entender que la educación no funciona de manera aislada, sino vinculada directamente a las comunidades y a las necesidades concretas de cada territorio.



“Esto es una manera de entender lo educativo, donde lo educativo es una parte más de lo que acontece en nuestras comunidades y tiene mucho que ver con cómo se construye esa comunidad y el desarrollo territorial”, sostuvo.



Caggiani remarcó además que el acceso a estos repositorios tecnológicos permitirá que estudiantes de educación media y terciaria puedan consultar soluciones existentes, analizar antecedentes y mejorar la calidad de sus proyectos.



“La posibilidad de acceder a estos repositorios para poder saber si hay otro que ya resolvió el problema y cómo lo resolvió, lo que está colocando es al sistema educativo en una conversación con la producción de valor, con la producción de soluciones para lo social y para lo ambiental”, expresó.



En tanto, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, calificó el acuerdo como “uno de los grandes resultados” alcanzados durante este año de trabajo conjunto entre distintos organismos públicos.



“Estoy muy orgullosa de esto que pasó hoy”, afirmó y dijo que el proyecto fue el resultado de muchos meses de trabajo articulado entre el MIEM, UTU, CODICEN y distintas áreas del Estado.



Según explicó la jerarca, el objetivo de los CATI es facilitar el acceso a herramientas vinculadas a propiedad intelectual, marcas y patentes, evitando procesos burocráticos complejos y permitiendo proteger desarrollos nacionales.



“Acá lo que estamos haciendo es registrando una idea, una acción, una innovación de alguien en el ámbito de la educación aplicada a la producción y al empleo nacional, y eso hay que defenderlo”, sostuvo.



En esa línea, durante la actividad, la ministra contó el caso de Mateo, un estudiante de la carrera de Tecnólogo en madera de Rivera que desarrolló una solución para proteger colmenas afectadas por la humedad y las bajas temperaturas en el norte del país.



Según relató, el estudiante identificó junto a otros compañeros y docentes un problema que afectaba a apicultores locales y diseñó en los talleres de UTU una cámara de aireación térmica pasiva autorregulada para mejorar las condiciones de las colmenas.



“Eso es tecnología aplicada. Es unir a los estudiantes, hacerlos sentir parte de una política nacional de producción y hacer sentido de que conozcan el lugar donde nacieron y estén aplicando lo que estudian para resolver lo que necesita Uruguay”, dijo Cardona.



Por último, el subdirector general de UTU, Wilson Netto, sostuvo que la iniciativa no está pensada únicamente para impactar dentro de la institución, “sino como una herramienta de transformación territorial”, afirmó.



Netto explicó que actualmente existen 24 nodos de innovación distribuidos en todo el país, abiertos a estudiantes, docentes, empresas, organizaciones sociales e instituciones públicas y privadas.



“Su objetivo es generar valor económico, social y ambiental, y darle sentido a la formación de los estudiantes de UTU y de otras instituciones, porque los nodos son abiertos”, sostuvo. Según explicó, la propuesta apunta a consolidar a la UTU como una política pública vinculada directamente con el territorio, la innovación y la producción.



“La UTU no se generó para dar clases, se generó para acumular conocimiento, profundizarlo y luego rápidamente socializarlo en el territorio”, concluyó.

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