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JUSTICIA CONFIRMÓ INVESTIGACIÓN CONTRA EL DIRECTOR DE VALENTINO URUGUAY POR EL PRESUNTO USO ILEGAL DE LA MARCA ADIDAS
La Justicia confirmó la formalización de la investigación contra el director de Pranabest S.A., empresa que opera bajo el nombre Valentino Uruguay, por una presunta estafa y por el uso no autorizado de la marca Adidas.
La investigación comenzó en agosto de 2025, cuando la Dirección Nacional de Aduanas retuvo un contenedor importado por la empresa. A partir de esa intervención, se incautaron prendas de vestir, calzado, accesorios y otros productos que, según la Fiscalía y las pericias realizadas, utilizaban sin autorización la marca Adidas y su reconocido diseño de las tres tiras.
La defensa apeló la decisión de formalizar la investigación, pero la Justicia confirmó que existen elementos suficientes para que el proceso continúe.
La representante legal de Adidas en Uruguay, Virginia Cervieri, valoró la decisión judicial y sostuvo que el fallo confirma que la investigación presentada por la Fiscalía cuenta con elementos «objetivos y suficientes» para seguir adelante.
«Si bien la formalización no implica una condena, el Tribunal fue claro al señalar que no estamos ante una conducta manifiestamente ajena al derecho penal ni ante una simple controversia comercial», afirmó.
Cervieri explicó que el caso involucra el uso sin autorización de dos de los activos más reconocidos de la compañía: la denominación Adidas y la marca de las tres tiras. Según indicó, estas marcas representan décadas de inversión, innovación y confianza construida con los consumidores.
«Su utilización en productos no autorizados vulnera los derechos exclusivos de la compañía y puede inducir al público a creer que está adquiriendo productos originales o vinculados legítimamente con la marca», señaló.
La abogada también advirtió que la falsificación tiene consecuencias que van más allá del perjuicio para las empresas, ya que también afecta a los consumidores y distorsiona la competencia.
«La falsificación no es una actividad informal tolerable ni una infracción de menor importancia. Es un delito previsto expresamente por la legislación uruguaya. Además de perjudicar al titular de la marca, afecta a los consumidores, distorsiona la competencia y debilita la confianza necesaria para el funcionamiento de un mercado legítimo», remarcó.
La Ley de Marcas establece sanciones penales para quienes utilicen, fabriquen, falsifiquen o imiten marcas registradas sin autorización con fines de lucro. También prevé que, una vez comprobado mediante pericias que los productos son falsificados, estos sean decomisados y destruidos.
La investigación comenzó en agosto de 2025, cuando la Dirección Nacional de Aduanas retuvo un contenedor importado por la empresa. A partir de esa intervención, se incautaron prendas de vestir, calzado, accesorios y otros productos que, según la Fiscalía y las pericias realizadas, utilizaban sin autorización la marca Adidas y su reconocido diseño de las tres tiras.
La defensa apeló la decisión de formalizar la investigación, pero la Justicia confirmó que existen elementos suficientes para que el proceso continúe.
La representante legal de Adidas en Uruguay, Virginia Cervieri, valoró la decisión judicial y sostuvo que el fallo confirma que la investigación presentada por la Fiscalía cuenta con elementos «objetivos y suficientes» para seguir adelante.
«Si bien la formalización no implica una condena, el Tribunal fue claro al señalar que no estamos ante una conducta manifiestamente ajena al derecho penal ni ante una simple controversia comercial», afirmó.
Cervieri explicó que el caso involucra el uso sin autorización de dos de los activos más reconocidos de la compañía: la denominación Adidas y la marca de las tres tiras. Según indicó, estas marcas representan décadas de inversión, innovación y confianza construida con los consumidores.
«Su utilización en productos no autorizados vulnera los derechos exclusivos de la compañía y puede inducir al público a creer que está adquiriendo productos originales o vinculados legítimamente con la marca», señaló.
La abogada también advirtió que la falsificación tiene consecuencias que van más allá del perjuicio para las empresas, ya que también afecta a los consumidores y distorsiona la competencia.
«La falsificación no es una actividad informal tolerable ni una infracción de menor importancia. Es un delito previsto expresamente por la legislación uruguaya. Además de perjudicar al titular de la marca, afecta a los consumidores, distorsiona la competencia y debilita la confianza necesaria para el funcionamiento de un mercado legítimo», remarcó.
La Ley de Marcas establece sanciones penales para quienes utilicen, fabriquen, falsifiquen o imiten marcas registradas sin autorización con fines de lucro. También prevé que, una vez comprobado mediante pericias que los productos son falsificados, estos sean decomisados y destruidos.


