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EXPERTOS REGIONALES ANALIZARON EN MALDONADO LOS DESAFÍOS REGULATORIOS DE LAS INDUSTRIAS DE ALIMENTOS, FARMACÉUTICA Y CANNABIS

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Especialistas de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Bolivia participaron del Regulatory Affairs Latam Symposium (RALS) 2026, realizado en José Ignacio, Maldonado, donde analizaron los principales desafíos regulatorios que enfrentan las industrias de alimentos, medicamentos, cosmética y cannabis.



El encuentro, organizado por el estudio Cervieri Monsuárez, reunió a expertos y representantes de distintos países de la región para abordar novedades regulatorias, accesibilidad, trazabilidad, tecnología e investigación. Entre los presentes estuvieron Denisse Goncálvez, encargada de Laboratorio de Bromatología de la Intendencia de Maldonado; Daniel Rey, gerente de Certificación y Metrología del LATU; Mauricio Cuello, integrante de la cátedra de oncología del Hospital de Clínicas; Edelma Ros, del Programa de Acceso al Cannabis Medicinal y Terapéutico del MSP; y Sebastián Eirea, director técnico del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).



La falta de criterios comunes entre los países de América Latina fue señalada como uno de los principales obstáculos para las empresas que buscan comercializar sus productos en distintos mercados. Viviana Cervieri, socia de Cervieri Monsuárez y directora del área de Life Sciences y Asuntos Regulatorios, explicó que “uno de los principales desafíos regulatorios que hay en la región es la falta de armonización de criterios y de requisitos entre países”.



Según dijo, aunque los países trabajan con industrias similares, existen diferencias en los requisitos que dificultan que una misma documentación técnica pueda utilizarse en distintos mercados. “En toda Latinoamérica, los países que regulan las industrias alimentaria, farmacéutica y cosmética presentan requisitos diferentes”, sostuvo. Esto implica costos adicionales y mayores tiempos de revisión, ya que “un mismo dossier, con la información técnica de un producto, puede presentarse de la misma manera en otro país y, sin embargo, se siguen solicitando documentos adicionales”.



Cervieri también destacó como un problema la duplicación de trámites dentro de los propios países, cuando distintas autoridades intervienen sobre un mismo proceso. En ese sentido, señaló que la tecnología y la inteligencia artificial pueden contribuir a simplificar y agilizar los procedimientos.



En el caso de Uruguay, Cervieri señaló que existen cambios regulatorios orientados a facilitar los procesos de registro. Entre ellos mencionó la discusión de la ley de competitividad, que busca que los distintos actores que participan en los registros de alimentos y medicamentos puedan utilizar la misma información y evitar la duplicación de trámites entre organismos.



También destacó los avances en la implementación del Registro Único Nacional de Alimentos, Vehículos y Empresas de Alimentos (Runaev), un sistema nacional que comenzó a implementarse en 2024. En ese sentido, uno de los avances es la utilización de un formulario único para los productos que presentan las empresas, que son evaluados bajo los mismos criterios independientemente de la intendencia. De esta manera, el registro permite que un producto pueda ser comercializado en todo el territorio nacional bajo las mismas condiciones.



A nivel regional, Cervieri también señaló que se trabaja en la posibilidad de armonizar criterios dentro del Mercosur, particularmente en materia de etiquetado frontal y normativa sobre alérgenos. El objetivo es que los productos puedan utilizar un mismo packaging en los distintos países y que los consumidores encuentren información presentada bajo criterios comunes.



Otro de los temas abordados fue la trazabilidad de los medicamentos y su potencial para mejorar la gestión de los productos a lo largo de toda la cadena.



Cervieri explicó que un sistema de trazabilidad permitiría vincular la historia del medicamento con el paciente que lo recibe y, al mismo tiempo, mejorar la gestión de los stocks. Esto permitiría identificar medicamentos disponibles en una institución o departamento que puedan ser utilizados en otro lugar antes de su vencimiento.



“Esto permitiría mejorar el manejo del stock. Se podría hacer una trazabilidad perfecta para saber hasta dónde llegó y de qué origen o de dónde proviene ese producto, y hacer un uso más efectivo de cada uno de estos productos”, señaló.



La herramienta también podría contribuir al combate contra la comercialización de productos falsificados o de contrabando, al permitir seguir el recorrido de un medicamento e identificar en qué punto de la cadena pudo producirse una irregularidad.



El seminario también incluyó un módulo específico sobre cannabis, con la participación de representantes del Hospital de Clínicas, UdelaR, IRCCA, el Ministerio de Salud Pública, especialistas de Brasil y representantes de la industria uruguaya.



En este ámbito, Cervieri destacó los avances de la investigación que se desarrolla en el Hospital de Clínicas y que busca evaluar el impacto de combinaciones de THC y CBD en pacientes con dolor osteoarticular, con el objetivo de disminuir el consumo de opiáceos. El ensayo se inició en marzo de 2026 y ya se han reclutado 30 pacientes.



“Por el momento, se puede decir que han tenido buenos resultados y los pacientes siguen participando del ensayo y siguen accediendo a esos medicamentos”, afirmó.



Para Cervieri, uno de los aspectos más importantes del estudio es que permitió articular el trabajo entre los sectores público y privado y abrió la puerta para que se desarrollen otras investigaciones en el país.



“Uruguay cuenta con un marco regulatorio y una estructura que permiten llevar adelante investigaciones”, sostuvo y agregó que el objetivo es sumar medidas como las que publicó el IRCCA este año para promover nuevos proyectos, como la exoneración del pago de licencias de investigación en cannabis y la creación de un fondo con participación de distintos organismos públicos para financiar proyectos.

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