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GOBIERNO ADJUDICÓ 88 VIVIENDAS PARA FAMILIAS DE LOS BARRIOS LA AMARILLA Y LA ESPERANZA QUE VIVÍAN EN ZONAS INUNDABLES
El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT), a través de la Dirección Nacional de Integración Social y Urbana (DINISU), junto a la Intendencia de Salto, realizó este miércoles la adjudicación de 88 viviendas destinadas a familias de los barrios La Amarilla y La Esperanza, que vivían en zonas inundables y que habían sido muy afectadas por los eventos climáticos de las últimas semanas.
La actividad contó con la participación de la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro; el intendente de Salto, Carlos Albisu; y el director nacional de Integración Social y Urbana, Pablo Cresci.
En total, la intervención comprende 93 viviendas distribuidas entre los complejos Oribe y Gaboto. De ellas, 45 corresponden al Complejo Oribe y 48 al Complejo Gaboto. En esta instancia fueron adjudicadas 88 viviendas, debido a que las cinco restantes están en proceso de acuerdo y firma de conformidad con las familias involucradas.
Durante la entrega de llaves, la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro, destacó que el proyecto es el resultado del trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y la Intendencia de Salto, y valoró especialmente el rol de los equipos técnicos de ambas instituciones, que acompañaron a las familias durante todo el proceso.
«Este es un trabajo en común, es un proyecto que llevamos juntos, porque es la manera de trabajar que entendemos. Y nada de esto sería posible sin los equipos técnicos, tanto del Ministerio de Vivienda como de la Intendencia. Son esos equipos que están en el día a día al lado de los vecinos y las vecinas, construyendo esto que es mucho más que la entrega de una vivienda: es construir comunidad y construir un pedacito de ese barrio al que ustedes ahora se van a mudar», afirmó.
La ministra recordó que la intervención demandó una inversión superior a los US$ 10 millones y sostuvo que la política de vivienda debe trascender los períodos de gobierno. En ese sentido, señaló que, si bien cada administración define sus prioridades, existe un compromiso compartido de dar continuidad a las políticas públicas que benefician a la población.
«La vivienda es una política de Estado. No importa quién esté, sino respetar los acuerdos y trabajar en conjunto. Pero también es cierto que cada gobierno asume sus prioridades y sus compromisos. El presidente de la República marcó entre las prioridades de esta administración la duplicación del presupuesto para vivienda, y este ministerio asumió ese compromiso en el Plan Quinquenal de Vivienda y Hábitat para atender proyectos como La Amarilla y La Esperanza», expresó.
Asimismo, explicó que el Plan Quinquenal prioriza la atención de las familias en situación de mayor vulnerabilidad, de las que viven en emergencia habitacional o en asentamientos, así como de los hogares de ingresos medios y medios bajos, mediante distintas herramientas impulsadas junto a los gobiernos departamentales.
«Hoy compartimos la alegría de estas 88 familias, pero también renovamos el compromiso con todas las familias que todavía necesitan una respuesta, no solo en Salto sino en todo el país. Cuando hablamos de vivienda no hablamos solamente de una casa; hablamos de comunidad, de justicia social y de generar oportunidades. Como ministerio vamos a seguir acompañándolos en la construcción de este nuevo barrio», concluyó.
Por su parte, el intendente de Salto, Carlos Albisu, afirmó que la adjudicación de las viviendas representa «uno de esos días que realmente valen la pena», porque recuerda el sentido del trabajo de quienes tienen responsabilidades públicas.
“Hoy, 88 familias de la Amarilla y la Esperanza comienzan una nueva etapa, y eso merece ser celebrado. Porque una vivienda no son solamente paredes, un techo o una llave. Una vivienda es tranquilidad, es seguridad para los hijos, es la posibilidad de proyectar un futuro, es el lugar donde una familia construye su historia. Sabemos que detrás de cada una de estas adjudicaciones hay años de espera, de incertidumbre y también de esperanza. Por eso, este momento tiene un enorme valor humano y social”, sostuvo el intendente.
Además, en su intervención, al igual que la ministra, destacó el trabajo con el MVOT y dijo que esta entrega demuestra que “cuando existe voluntad de trabajar juntos, las soluciones llegan”.
“Este logro no pertenece a una sola institución. Es el resultado del trabajo coordinado entre el gobierno departamental y el gobierno nacional, cada uno desde su responsabilidad, pero con un objetivo común: mejorar la calidad de vida de los salteños”, afirmó el jefe comunal.
Reconoció también a quienes muchas veces no aparecen en las primeras filas, que son los técnicos y funcionarios de la intendencia y los equipos técnicos del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial.
“Ellos fueron quienes, durante meses, llevaron adelante relevamientos, evaluaciones, reuniones, estudios sociales, aspectos administrativos y técnicos que hicieron posible llegar a esta instancia. Su profesionalismo, su compromiso y su vocación de servicio fueron fundamentales para que hoy 88 familias puedan recibir esta noticia que seguramente cambiará sus vidas”, dijo Albisu.
Aseguró que desde la intendencia seguirán acompañando el proceso de estas familias, ya que considera que construir comunidad “también implica generar mejores barrios, mejores servicios y mejores oportunidades para quienes viven en ellos”.
“Estamos convencidos de que el camino es este, trabajar juntos, dialogar, coordinar esfuerzos y poner siempre por delante a la gente. Las diferencias pueden existir, pero cuando el objetivo es mejorar la vida de los ciudadanos, estas diferencias tienen que quedar en un segundo plano. Lo que nos une es mucho más importante, y lo que hoy nos une es la alegría de ver 88 familias dar un paso enorme hacia una vida mejor”, concluyó el intendente de Salto.
En cuanto al proyecto, del total de adjudicaciones, 79 viviendas fueron destinadas a familias que integran el padrón social del barrio La Amarilla, seis a familias del barrio La Esperanza y tres a hogares derivados por la Mesa Interinstitucional de Vivienda del departamento de Salto.
El proceso de mudanza se desarrollará en etapas consecutivas, acompañando la demolición de las viviendas actuales. En el caso del Complejo Oribe, todas las familias comenzarán la mudanza el viernes, mientras que posteriormente, 47 familias serán realojadas en el Complejo Gaboto; por último, las cinco familias que aún se encuentran en proceso de acuerdo completarán el realojo.
La actividad contó con la participación de la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro; el intendente de Salto, Carlos Albisu; y el director nacional de Integración Social y Urbana, Pablo Cresci.
En total, la intervención comprende 93 viviendas distribuidas entre los complejos Oribe y Gaboto. De ellas, 45 corresponden al Complejo Oribe y 48 al Complejo Gaboto. En esta instancia fueron adjudicadas 88 viviendas, debido a que las cinco restantes están en proceso de acuerdo y firma de conformidad con las familias involucradas.
Durante la entrega de llaves, la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro, destacó que el proyecto es el resultado del trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y la Intendencia de Salto, y valoró especialmente el rol de los equipos técnicos de ambas instituciones, que acompañaron a las familias durante todo el proceso.
«Este es un trabajo en común, es un proyecto que llevamos juntos, porque es la manera de trabajar que entendemos. Y nada de esto sería posible sin los equipos técnicos, tanto del Ministerio de Vivienda como de la Intendencia. Son esos equipos que están en el día a día al lado de los vecinos y las vecinas, construyendo esto que es mucho más que la entrega de una vivienda: es construir comunidad y construir un pedacito de ese barrio al que ustedes ahora se van a mudar», afirmó.
La ministra recordó que la intervención demandó una inversión superior a los US$ 10 millones y sostuvo que la política de vivienda debe trascender los períodos de gobierno. En ese sentido, señaló que, si bien cada administración define sus prioridades, existe un compromiso compartido de dar continuidad a las políticas públicas que benefician a la población.
«La vivienda es una política de Estado. No importa quién esté, sino respetar los acuerdos y trabajar en conjunto. Pero también es cierto que cada gobierno asume sus prioridades y sus compromisos. El presidente de la República marcó entre las prioridades de esta administración la duplicación del presupuesto para vivienda, y este ministerio asumió ese compromiso en el Plan Quinquenal de Vivienda y Hábitat para atender proyectos como La Amarilla y La Esperanza», expresó.
Asimismo, explicó que el Plan Quinquenal prioriza la atención de las familias en situación de mayor vulnerabilidad, de las que viven en emergencia habitacional o en asentamientos, así como de los hogares de ingresos medios y medios bajos, mediante distintas herramientas impulsadas junto a los gobiernos departamentales.
«Hoy compartimos la alegría de estas 88 familias, pero también renovamos el compromiso con todas las familias que todavía necesitan una respuesta, no solo en Salto sino en todo el país. Cuando hablamos de vivienda no hablamos solamente de una casa; hablamos de comunidad, de justicia social y de generar oportunidades. Como ministerio vamos a seguir acompañándolos en la construcción de este nuevo barrio», concluyó.
Por su parte, el intendente de Salto, Carlos Albisu, afirmó que la adjudicación de las viviendas representa «uno de esos días que realmente valen la pena», porque recuerda el sentido del trabajo de quienes tienen responsabilidades públicas.
“Hoy, 88 familias de la Amarilla y la Esperanza comienzan una nueva etapa, y eso merece ser celebrado. Porque una vivienda no son solamente paredes, un techo o una llave. Una vivienda es tranquilidad, es seguridad para los hijos, es la posibilidad de proyectar un futuro, es el lugar donde una familia construye su historia. Sabemos que detrás de cada una de estas adjudicaciones hay años de espera, de incertidumbre y también de esperanza. Por eso, este momento tiene un enorme valor humano y social”, sostuvo el intendente.
Además, en su intervención, al igual que la ministra, destacó el trabajo con el MVOT y dijo que esta entrega demuestra que “cuando existe voluntad de trabajar juntos, las soluciones llegan”.
“Este logro no pertenece a una sola institución. Es el resultado del trabajo coordinado entre el gobierno departamental y el gobierno nacional, cada uno desde su responsabilidad, pero con un objetivo común: mejorar la calidad de vida de los salteños”, afirmó el jefe comunal.
Reconoció también a quienes muchas veces no aparecen en las primeras filas, que son los técnicos y funcionarios de la intendencia y los equipos técnicos del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial.
“Ellos fueron quienes, durante meses, llevaron adelante relevamientos, evaluaciones, reuniones, estudios sociales, aspectos administrativos y técnicos que hicieron posible llegar a esta instancia. Su profesionalismo, su compromiso y su vocación de servicio fueron fundamentales para que hoy 88 familias puedan recibir esta noticia que seguramente cambiará sus vidas”, dijo Albisu.
Aseguró que desde la intendencia seguirán acompañando el proceso de estas familias, ya que considera que construir comunidad “también implica generar mejores barrios, mejores servicios y mejores oportunidades para quienes viven en ellos”.
“Estamos convencidos de que el camino es este, trabajar juntos, dialogar, coordinar esfuerzos y poner siempre por delante a la gente. Las diferencias pueden existir, pero cuando el objetivo es mejorar la vida de los ciudadanos, estas diferencias tienen que quedar en un segundo plano. Lo que nos une es mucho más importante, y lo que hoy nos une es la alegría de ver 88 familias dar un paso enorme hacia una vida mejor”, concluyó el intendente de Salto.
En cuanto al proyecto, del total de adjudicaciones, 79 viviendas fueron destinadas a familias que integran el padrón social del barrio La Amarilla, seis a familias del barrio La Esperanza y tres a hogares derivados por la Mesa Interinstitucional de Vivienda del departamento de Salto.
El proceso de mudanza se desarrollará en etapas consecutivas, acompañando la demolición de las viviendas actuales. En el caso del Complejo Oribe, todas las familias comenzarán la mudanza el viernes, mientras que posteriormente, 47 familias serán realojadas en el Complejo Gaboto; por último, las cinco familias que aún se encuentran en proceso de acuerdo completarán el realojo.


